Emma Gunst -

La mujer escribe y eso es lo que importa
- z a p a t o s p i n t a d o s -









4 de marzo de 2015

Tina Suárez Rojas, 2 poemas 2 (II) +1



Obra de Sonia MariaLuce Possentini



RARA AVIS
y yo oigo el canto de la lombriz
en el corazón de muchas niñas
F. G. LORCA

las niñas raras
hermanita
las que llevan un corazón grosero
que enseña los dientes
pupilas fundidas y uñas
enterradas
feroces en la distancia
con toda la carne a cuestas
son las nenas que aprietan
los labios debajo de las sábanas
las que llegan los dedos
hasta la garganta
para tocarse fondo y la sonrisa adversa
clavándole alfileres
a la foto de piaget
enfermas de silencio y sanas
de amigdalitis
rebeldes por antojo
gorgonas en amores
pasiones llenas
de faltas de ortografía
rudísimas
como sotas de basto
la ternura heñida en los puños
desertoras de dios rotundas
y rabiosas de nada
abiertos los muslos
para mearse
d
e
p
i
e
lo insolente de la risa
en garabatos procaces
una inquietud sanguina
tienen pinta oh de sucias oh de histéricas
oh de amargadas
tiran piedras
al precipicio de su ombligo
llevan bajo la lengua
secretos aberrantes teñidos de sarro
(quién echara ese hambre a la calle
por una vida perra que lamiera los talones)
desatinadas
de incurable eidetismo
la locura amarilla
desde el jardín de infancia
huidas
del sueño
suicidado de un holandés demente
niñas insólitas
con ganas en desahucio
niñas de la ultrahistoria
en nombre del deseo
dueñas de todos los llantos
que son el canto
de sus lágrimas retorcidas
como lombrices que arden
las niñas raras
las del delirio especular
las de los vendavales profanos
escasas de buenos modales
mírate bien
hermana
son las cientos de niñas
viviendo a la deriva
prohibidas desde siempre
al otro lado de tu sangre

(de Huellas de Gorgona, Editorial: Cabildo Insular de Gran Canaria,
Departamento de Ediciones, 1996)





Obra de Sonia MariaLuce Possentini





PATERNALISMO

te siento de lejos
mi vecinita de enfrente
lo trémulo de esos ojos
el vértigo que arrasa la piel
que aún interrogas
te siento
y te procuro entonces
mis bolas de naftalina
la camisilla y el canesú
la tierra magullada en las rodillas
el columpio que raya la cara
del sol
las amiguitas de pan
los dientes de leche
el tres por cuatro ocho dos chicles
un pintalabios
el álbum de junio
mamá me mima a veces
los piojos
el sabor de los mocos
esta muñeca es mía

santa rita
irrita
irrita el supositorio
lo que se da se acaba perdiendo
en un descaro
en un descuido
en la memoria inhóspita
¿quién puebla las cuatro
esquinas del sueño
cuando los angelitos huyen?
¿no hay de la calle una acera
que llegue hasta wonderland?
se te muere en el tiempo
la inocencia
te la gastan
y falta en los labios que manchan
en la carne viva de espantos
en la mirada que escuece
en el sosiego maltrecho
en mitad de un bostezo
entre el puré y los deberes
de matemáticas
tal vez no sé
en el reverso de mi alma
falta
se te escapa de un tajo la inocencia
pequeña
con un cortejo sibilino de ranas
y hormigas
como quien olvida sus heces sus restos
abandona en ese viento desastrado
que desemboca en tu voz
que ya no es
cian ni magenta
cuerpo en vilo sólo
y un devenir que se queda de azar
oscuro
cuando papi juega sucio
al antón pirulero
y te tapa la boca
y te baja las braguitas
y tú sospechas otra vez
que mañana si te mueres
no subirás al cielo
porque empiezas de repente a ser culpable
de todo

(de Huellas de Gorgona, Editorial: Cabildo Insular de Gran Canaria,
Departamento de Ediciones, 1996)




Obra de Laurindo Feliciano

B O N U S   T R A C K




NAUSÍCAA



Mi cama, mi café, mis cigarrillos
y este poema insulso que te escribo en la distancia.
Todo es herida, amor, todo es herida

(de Las cosas no tienen mamá, Idea, 2009)






Tina Suárez Rojas 
(Las Palmas de Gran Canaria, España, 1971)
para leer MÁS

3 de marzo de 2015

Shane Koyckan, Aún hoy (+1)


Obra de Sonia MariaLuce Possentini



AÚN HOY

Cuando era un niño
Pensaba que los golpes de karate y las chuletas de cerdo
eran lo mismo
Pensaba que karate y chuleta eran lo mismo
y como mi abuela pensó era lindo
y porque las chuletas eran mis favoritas
me dejó seguir llamándolas karate

porque no era algo tan importante

un día
antes de entender que los gorditos no están diseñados para subir árboles
Me caí de un árbol
y en el costado derecho me hice un morado

No quise decirle nada a mi abuela
porque pensé que me regañaría
Por andar jugando donde no debía

Mi profe de deportes notó el morado en mi costado
y me envió a la oficina del director
pero de allí me llevaron a una oficinita
con una amable y dulce señorita
quien me hacía preguntas de cosas
acerca de mi vida en casa

no le iba a mentir
porque según mi percibir
mi vida era buena y bonita
Le dije “cuando me pongo triste
mi abuelita me hace karate"

Se abrió una gran investigación
de mi casita me llevaron por tres días
hasta que al fin decidieron preguntar cómo me hice el morado en mi costado

esta tonta historia por la escuela se regó
y así mi primer sobrenombre se me dio

No fue karate, fue chuleta

aún hoy
odio las chuletas

No soy el único niño aquí
que tuvo que crecer así
rodeado por gente que decía
que son sólo palabras, no piedras ni palos
como si ser apaleados
doliera más que los insultos con los que éramos llamados
y fueron muchos insultos y sobrenombres pronunciados
tantos que de verdad creímos
que nunca por nadie seríamos queridos
que estaríamos solos para siempre
que nunca encontraríamos a alguien
que nos hiciera sentir que merecemos
que el sol nos conseguirían
si no pudieran construirlo
para curar las consecuencias de nuestras tristezas
En vez tratamos de vaciarnos
para no sentir nada, aislarnos
no me digan que eso duele menos que ser apaleado
que una vida de aislamiento
es que algo los cirujanos pueden operar
que la depresión no se puede metastatizar

porque sí puede.

Ella tenía ocho años
del tercer grado era en nuestro primer día
cuando le dijeron fea
a los dos nos pusieron al fondo de la clase
para evitarnos proyectiles de papel y saliva
pero los pasillos de la escuela eran un campo de batalla
donde eramos la minoría abusada cada maldito día
nos quedábamos en el salón para el receso
porque afuera era peor:
afuera tuvimos que ensayar correr para escapar
o aprender a quietos como las estatuas permanecer, a no estar
en quinto grado pusieron un cartel en su escritorio
que decía "cuidado con el perro"

aún hoy
de un hombre que la ama es esposa
pero ella no se siente hermosa
porque tiene un lunar
que ocupa menos de la mitad de su cara
otros niños decían que parecía una respuesta errada
que del pizarrón debió ser borrada
pero que como el pizarrón su cara está manchada
esos niños no entenderán
que ella cría a dos hijos
cuya definición de belleza
comienza con la palabra mamá
porque pueden ver su corazón
antes de que su piel
porque ella es maravillosa siempre

Él
era un rama quebrada
injertada en árbol de familia distinto
adoptado
no porque sus padres optaron por un destino apartado
él tenía tres cuando se convirtió en un cóctel
de una parte de abandono
y dos partes de tragedia
en 8vo grado comenzó terapia
y se hizo una personalidad a punta de pruebas y de pastillas
vivía como si en un vaso podía ahogarse
como si un escalón fuera un barranco
tenía cuatro quintos para el suicidio
un vendaval de antidepresivos
y una adolescencia de ser llamado pastillero
una parte por las pastillas
y noventa y nueve partes de crueldad
intentó matarse en décimo grado
cuando un niño que podía ir a casa con mamá y papá
tuvo la osadía a decirle que "le bajara dos" como si la depresión
es algo que puede ser remediado
por lo primero que encuentras en un kit de primeros auxilios

aún hoy
él es una bomba de tiempo andante
podría describirte en detalle cómo el horizonte desaparece
en los segundos que dura la caída libre
y a pesar de tener un ejército de amigos
que le dicen que él es su inspiración
él sigue siendo una conversación entre la gente
que no puede entender
que, a veces, estar libres de drogas
tiene menos que ver con la adicción
y más que ver con la cordura
No fuimos los únicos niños que crecieron así
aún hoy
todavía hay niños con crueles sobrenombres
los clásicos eran
mira, estúpido
mira, agüevonia'o
parece que cada escuela tiene un arsenal de sobrenombres
que se actualiza cada año
y si un niño cae en una escuela
y nadie alrededor elige escucharlo
¿hace un sonido?
¿son apenas el ruido de fondo
de una banda sonora pegada en repetición
cuando la gente dice cosas como
"los niños pueden ser crueles"?
cada escuela es como una gran carpa de circo
y lo que nos decían y aún nos dicen
desde los acróbatas a los domadores de leones
desde los payasos a los malabaristas
todos ellos estaban mucho más adelante que nosotros
éramos monstruos
muchachos con manos de langosta y señoras barbudas
rarezas
haciendo malabares con la depresión y la soledad, jugando en solitario a la botellita
para tratar de besar nuestras heridas y sanar
pero en la noche
mientras los demás duermen
seguimos caminando la cuerda floja
en práctica
y sí
algunos de nosotros cayeron
pero quiero decirle a esos caídos
que toda esa mierda
son sólo escombros
que quedan cuando finalmente decidimos romper todas las cosas que pensamos
que éramos
y si no puedes ver nada hermoso en ti
consíguete un mejor espejo
mira más de cerca
quédate mirando un rato
porque hay algo dentro de ti
que te hizo seguir luchando
a pesar de todos los que querían que abandonaras
le pusiste un yeso a tu corazón roto
y lo firmaste para ti
y escribiste
“NO TENÍAN RAZÓN”
porque quizá no perteneciste a un grupo o a una banda
quizá siempre te escogieron de último para el basket y todo lo demás
quizá te tocó tener morados y dientes rotos
para mostrar y decir, pero no dijiste nada
porque ¿cómo puede uno mantener su terreno
si todos alrededor de uno quieren enterrarnos?
 tiene uno que creer que no tenían razón
tienen que estar errados
¿por qué estaríamos aquí si no estuvieran errados?
crecimos y aprendimos a animar al oprimido
porque nos vemos reflejados en ellos
provenimos una raíz plantada en la creencia de
que no somos lo que nos decían, no somos esos carros vacíos abandonados a un lado de la carretera
y si de alguna manera lo somos
no te preocupes
sólo hay que salir a buscar algo de gasolina
somos graduandos de la carrera de
A La Mierda Todos, Lo Logramos
no los ecos fatuos de voces que gritan
"los sobrenombres nunca te lastimarán"

claro que sí
me lastimaron

pero nuestras vidas siempre
continuarán siendo
un acto de equilibrio y balance
que tiene menos que ver con el dolor
y mucho más que ver con la hermosura.

(Traducción de Leo Lameda)

TO THIS DAY

When I was a kid
I used to think that pork chops and karate chops
Were the same thing
I thought they were both pork chops
And because my grandmother thought it was cute
And because they were my favourite
She let me keep doing it

Not really a big deal

One day
Before I realized fat kids are not designed to climb trees
I fell out of a tree
And bruised the right side of my body

I didn’t want to tell my grandmother about it
Because I was afraid I’d get in trouble
For playing somewhere that I shouldn’t have been

A few days later the gym teacher noticed the bruise
And I got sent to the principal’s office
From there I was sent to another small room
With a really nice lady
Who asked me all kinds of questions
About my life at home

I saw no reason to lie
As far as I was concerned
Life was pretty good
I told her, “Whenever I’m sad
My grandmother gives me karate chops”

This led to a full scale investigation
And I was removed from the house for three days
Until they finally decided to ask how I got the bruises

News of this silly little story quickly spread through the school
And I earned my first nickname

Pork Chop

To this day
I hate pork chops

I’m not the only kid
Who grew up this way
Surrounded by people who used to say
That rhyme about sticks and stones
As if broken bones
Hurt more than the names we got called
And we got called them all
So we grew up believing no one
Would ever fall in love with us
That we’d be lonely forever
That we’d never meet someone
To make us feel like the sun
Was something they built for us
In their tool shed
So broken heart strings bled the blues
As we tried to empty ourselves
So we would feel nothing
Don’t tell me that hurts less than a broken bone
That an ingrown life
Is something surgeons can cut away
That there’s no way for it to metastasize

It does

She was eight years old
Our first day of grade three
When she got called ugly
We both got moved to the back of the class
So we would stop get bombarded by spit balls
But the school halls were a battleground
Where we found ourselves outnumbered day after wretched day
We used to stay inside for recess
Because outside was worse
Outside we’d have to rehearse running away
Or learn to stay still like statues giving no clues that we were there
In grade five they taped a sign to her desk
That read beware of dog

To this day
Despite a loving husband
She doesn’t think she’s beautiful
Because of a birthmark
That takes up a little less than half of her face
Kids used to say she looks like a wrong answer
That someone tried to erase
But couldn’t quite get the job done
And they’ll never understand
That she’s raising two kids
Whose definition of beauty
Begins with the word mom
Because they see her heart
Before they see her skin
Because she’s only ever always been amazing

He
Was a broken branch
Grafted onto a different family tree
Adopted
Not because his parents opted for a different destiny
He was three when he became a mixed drink
Of one part left alone
And two parts tragedy
Started therapy in 8th grade
Had a personality made up of tests and pills
Lived like the uphills were mountains
And the downhills were cliffs
Four fifths suicidal
A tidal wave of anti depressants
And an adolescence of being called popper
One part because of the pills
Ninety nine parts because of the cruelty
He tried to kill himself in grade ten
When a kid who could still go home to mom and dad
Had the audacity to tell him “get over it” as if depression
Is something that can be remedied
By any of the contents found in a first aid kit

To this day
He is a stick of TNT lit from both ends
Could describe to you in detail the way the sky bends
In the moments before it’s about to fall
And despite an army of friends
Who all call him an inspiration
He remains a conversation piece between people
Who can’t understand
Sometimes becoming drug free
Has less to do with addiction
And more to do with sanity

We weren’t the only kids who grew up this way
To this day
Kids are still being called names
The classics were
Hey stupid
Hey spaz
Seems like each school has an arsenal of names
Getting updated every year
And if a kid breaks in a school
And no one around chooses to hear
Do they make a sound?
Are they just the background noise
Of a soundtrack stuck on repeat
When people say things like
Kids can be cruel?
Every school was a big top circus tent
And the pecking order went
From acrobats to lion tamers
From clowns to carnies
All of these were miles ahead of who we were
We were freaks
Lobster claw boys and bearded ladies
Oddities
Juggling depression and loneliness playing solitaire spin the bottle
Trying to kiss the wounded parts of ourselves and heal
But at night
While the others slept
We kept walking the tightrope
It was practice
And yes
Some of us fell

But I want to tell them
That all of this shit
Is just debris
Leftover when we finally decide to smash all the things we thought
We used to be
And if you can’t see anything beautiful about yourself
Get a better mirror
Look a little closer
Stare a little longer
Because there’s something inside you
That made you keep trying
Despite everyone who told you to quit
You built a cast around your broken heart
And signed it yourself
You signed it
“They were wrong”
Because maybe you didn’t belong to a group or a clique
Maybe they decided to pick you last for basketball or everything
Maybe you used to bring bruises and broken teeth
To show and tell but never told
Because how can you hold your ground
If everyone around you wants to bury you beneath it
You have to believe that they were wrong

They have to be wrong

Why else would we still be here?
We grew up learning to cheer on the underdog
Because we see ourselves in them
We stem from a root planted in the belief
That we are not what we were called
We are not abandoned cars stalled out and
Sitting empty on a highway
And if in some way we are
Don’t worry
We only got out to walk and get gas
We are graduating members from the class of Fuck Off We Made It
Not the faded echoes of voices crying out
Names will never hurt me

Of course
They did

But our lives will only ever always
Continue to be
A balancing act
That has less to do with pain
And more to do with beauty






Obra de Sonia MariaLuce Possentini


B O N U S  T R A C K



6:59 AM

Me han dicho
que la gente en el ejército
hace más cosas a las 7.00 a.m.
que las que yo hago
en todo el día.

Pero si me despierto
a las 6:59 a.m.
y me giro hacia ti
para trazar el contorno de tus labios
con los míos
habré hecho bastante
sin haber matado a nadie
en el proceso.
                                               
6:59 AM

I’ve been told
that people in the army
do more by 7:00 am
than I do
in an entire day
but if I wake
at 6:59 am
and turn to you
to trace the outline of your lips
with mine
I will have done enough
and killed no one
in the process.



Shane Koyczan (Yellowknife, Canadá, 1976)
su WEB
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