La mujer escribe y eso es lo que importa










14 de junio de 2010

Arturo Abad, El cuerpo perfecto

Obra de Sonia Basch



EL CUERPO PERFECTO

"Ella me eligió. Tardó mucho tiempo en decidirse porque era de esas mujeres que piensan que para qué vas a elegir un hombre cuando puedes tenerlos todos a la vez. Esta idea unida a la inteligente reflexión de que sería magnífico poder eliminar las cosas malas y quedarse sólo con la mejor parte de las personas le llevó a la revelación de crear un hombre perfecto.
Y así fue como llegó a mí.
Primero hizo un boceto en papel, pero le quedaba muy plano y ella prefiere que tenga relieve, así que trenzó ramas de esparto para dar forma al cuerpo y restregó tierra húmeda para alisar los contornos. Luego se acercó a un campo de olivos y arrancó con cuidado una de las cortezas de los troncos, la pulió concienzudamente hasta dejarla lisa y con ella creó una piel cálida y fragante.
El pecho lo esculpió en madera, como el culo, para que sean firmes y puedan arder al calentarlos. El brillo de los ojos se lo robó a la Luna una noche que andaba distraída. Dos albaricoques tiernos recogidos en temprana mañana fueron los labios, y con un poco de trigo recién cortado le hizo una barba, una barba como de tres días para que no raspase al besarlo.
En las orillas del Guadalquivir hundió las manos para sacar un montón de barro goteante. Lo acercó a sus labios y, con un beso, el barro comenzó a palpitar. Eso fue el corazón.
Rellenó los pulmones de suspiros y el estómago de mariposas. El resto del cuerpo lo modeló con mazapán, frutas rojas y hojas de roble.
Para hacer el sexo se tomó su tiempo porque era su parte preferida. Como no sabía qué forma darle se le ocurrió hacerlo como un bolígrafo de esos de 7 colores y que fuese cambiando al apretar un botón. Pero no le convenció y acabó decidiéndose por algo más manejable. Contenta con este último trabajo quiso probarlo para ver si funcionaba, lo probó una segunda vez para asegurarse y una tercera vez porque ya le estaba cogiendo el gusto. Luego llegaron sus amigas que también la estrenaron y así tuvo otras opiniones y fue más divertido.
Fue con el cuerpo ya terminado cuando se dio cuenta de que no había metido nada dentro de la cabeza. —¿Para qué? —pensó—, si ya tengo el pene. Pero los hombres necesitamos un cerebro, por lo menos para no orinarnos encima cuando vemos el futbol. Tras meditar un rato se subió a la copa de un árbol y allí estuvo tres días cazando aves. Ella quería una cabeza que estuviese llena de pájaros. Pero no los metió a todos. Dejó fuera una pequeña bandada de golondrinas, para atarlas a las muñecas y viajar juntos de planeta en planeta.
Poquito a poquito con mucho esfuerzo e imaginación su obra se vio terminada, la situó sobre un bello pedestal para que todos pudieran contemplarla. Cuando por fin se vio frente al auténtico Hombre Perfecto su mente soñadora se imaginó toda una vida con él, y la expectativa fue tan atroz y monstruosa que no pudo refrenar el instintivo impulso de mandarlo a freír espárragos y marcar el número de teléfono de un hombre imperfecto.
Y así llegó a mí."





Arturo Abad (España)
NARRADOR ORAL/ESCRITOR DE LITERATURA INFANTIL

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9 comentarios:

NINA dijo...

Soberbio!!!!!

Mi hombre perfecto existe, y lo amo con sus imperfecciones.

Baci

carmensabes dijo...

Wauuuuu divina imperfección que nos hace amar la perefcta maquinaria humana, tantas veces con parches y montículos para mejorar no sé para qué por cierto... mejor quererse imperfecto.

Besos

emmagunst dijo...

Nina!!! qué afortunada sos!!! y sí, existen, claro... el mío debe de andar errante ...por ahí... llevo varios años buscando mi hombre imperfecto... beso

La esencia de un viaje dijo...

aludos PTB desde http://www.laesenciadeunviaje.com

Pulgarcito soñador dijo...

Me gusta que busquen lo imperfecto. Qué gracia tiene lo perfecto? Bah, lo digo por despecho, por estar lleno de imperfecciones...

Verónica Molina dijo...

Jaaa! Buenísimo! El "ser perfecto" no es compatible con la existencia humana, demasiado humana (diría Nietzsche), con todas sus imperfecciones y contradicciones. Porque no podría relacionarse con ella.

La imperfección es nuestra única opción como hombres y mujeres, mi querida Pintora de Zapatos... ;-)

NINA dijo...

Soy afortunada? ah... yo pensé que era desgraciada...
Porque existe, pero está conmigo sólo a medias (o a quintos, más bien)

Bacino

Azul Ixcuintla dijo...

jaja!! me encantó el relato, saludos desde la Comunidad PTB

trilceunlugar dijo...

¿Cuando irás a Grecia? Yo en octubre a Paros. Sería genial encontrarnos!!!
Un placer visitarte y leerte como siempre

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