La mujer escribe y eso es lo que importa










26 de julio de 2010

Palabra de EVA PERÓN







"Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón. Quiero decirles la verdad que una humilde mujer del pueblo ¡la primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar por el poder ni por la gloria! aprendió en el mundo de los que mandan y gobiernan a los pueblos de la humanidad. " 

(Mi Mensaje, capítulo 1)






"Yo no comprendo entonces por qué, en nombre de la religión y en nombre de Dios, puede predicarse la resignación frente a la injusticia. Ni por qué no puede en cambio reclamarse, en nombre de Dios y en nombre de la religión, esos supremos derechos de todos a la justicia y a la libertad. La religión no ha de ser jamás instrumento de opresión para los pueblos. Tiene que ser bandera de rebeldía." 

(Mi Mensaje, capítulo 21)






"Solamente los fanáticos —que son idealistas y son sectarios— no se entregan. Los fríos, los indiferentes, no deben servir al pueblo. No pueden servirlo aunque quieran. Para servir al pueblo hay que estar dispuestos a todo, incluso a morir." 

(Mi Mensaje, capítulo 6)





"Los ambiciosos son fríos como culebras pero saben disimular demasiado bien. Son enemigos del pueblo porque ellos no servirán jamás sino a sus intereses personales. Yo los he perseguido en el movimiento peronista y los seguiré persiguiendo implacablemente en defensa del pueblo. Son los caudillos (...) Hay que identificarlos y hay que destruirlos." 

(Mi Mensaje, capítulo 24)



"Deseo que todos mis bienes, que considero en gran parte patrimonio del pueblo y del movimiento peronista, que es del pueblo, que todo lo que de La Razón de mi vida y Mi Mensaje, sea considerado como propiedad absoluta de Perón y del pueblo argentino."


"Me rebelo indignada con todo el veneno de mi odio, o con todo el incendio de mi amor —no lo sé todavía—, en contra del privilegio que constituyen todavía los altos círculos de las fuerzas armadas y clericales (...) Es necesario que los pueblos destruyan los altos círculos de sus fuerzas militares gobernando a las naciones. ¿Cómo? Abriendo al pueblo sus cuadros dirigentes. Los ejércitos deben ser del pueblo y servirlo." 

(Mi Mensaje, capítulo 14)



Cuando todos sean trabajadores, cuando todos vivan del propio trabajo y no del trabajo ajeno, seremos todos más buenos, más hermanos, y la oligarquía será un recuerdo amargo y doloroso para la humanidad. Pero mientras tanto, lo fundamental es que los hombres del pueblo, los de la clase que trabaja, no se entreguen a la raza oligarca de los explotadores. Todo explotador es enemigo del pueblo ¡La justicia exige que sea derrotado!."

(Mi Mensaje, palabras finales)








El edecán cierra la puerta detrás del último Duarte y el silencio parece tomar la consistencia de una masa, tan parecida a la sombra y movediza como ella detrás del cuerpo largo que espía hacia la calle a través del cristal. Todo -los muebles, los mosaicos, las paredes altísimas que diariamente ofician referentes para el eco de los pasos que recorren la estancia- ha enmudecido de pronto, magnificando el recuerdo de la última campana de reloj que marcó las 23 del día 26. Más allá del jardín se repite el movimiento de los labios en miles de rostros deformados por la angustia, y sin embargo allí, como en una cámara, como en el fondo del mar, sólo hay silencio. Ninguna letanía se atreve a quebrar ese dolor. El rostro de Eva se yergue por encima de la muchedumbre y parece sonreírle a él a través de la llovizna. Es el más bello que fotógrafo alguno haya podido obtener: con el cabello estirado, los labios marcados con lápiz y un ángulo perfecto que resalta el esmalte dental a la vez que simula su agudo pragmatismo  Nada más lejos del agravio para su eterna memoria que fue la imagen del espectro signado de dolor impresa en la última fotografía. El cuerpo de Eva no está en el afiche enmarcado con crespones, sólo su rostro juvenil llegará a la orilla de la Historia atravesando el río de los tiempos. 

Fragmento de La Noche de Santa Ana de Fernando López




Eva Perón -María Eva Duarte de Perón-
(Los Toldos, 4 de junio de 1946 - Buenos Aires, Argentina, 26 de julio de 1952)
ACTRIZ/DIRIGENTE POLÍTICA/
ACTIVISTA POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES

5 comentarios:

Makeda dijo...

Excelente Emma,muy buen trabajo,además insisto,es bueno recordar lo mejor que se ha tenido y conocido,si nos han llenado de mentiras la historia,porqué no recordar lo que vale,..vale más. Un beso.

J O N Á S V E R G A RA dijo...

Federico Aubele, Gran Hotel Buenos Aires, El amor de este Pueblo.
Yo tengo una sola cosa qué darles,
la tengo en mi corazón (...)

ángel dijo...

No conocía estos textos (ciertamente atemporales) de Eva perón.

Gracias...

Pulgarcito soñador dijo...

Conocemos una mujer que tiene semejante discurso que quema en la piel de los inescrupulosos? La leo, y me pongo tan fuerte!

Mundo Aquilante dijo...

Gracia Emma, gracias.
Voy a decir algo raro quizá. Voy a decir algo triste, voy a decir algo fuera de lugar, algo que sospecho. Eva, murio porque el odio se comió al amor, porque como todos los grandes y valientes de esta tierra se animó a sentir todo mucho. Pero sabés qué, ella se dió cuenta, ella lo supo. Y lo que más nos dejó fue la parte de su amor que era tan desenfrenado como su ira (justa por cierto). Pero no nos podemos dejar vencer porqu enos podemos herir para siempre.

Saludos cariñosos
Mundo Aquilante.

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