La mujer escribe y eso es lo que importa










30 de diciembre de 2010

Piedad Bonnett, Biografía de un hombre con miedo

- nosotros -




Mi padre tuvo pronto miedo de haber nacido.
Pero pronto también
le recordaron los deberes de un hombre
y le enseñaron
a rezar, a ahorrar, a trabajar.
Así que pronto fue mi padre un hombre bueno.
(“Un hombre de verdad”, diría mi abuelo).
No obstante,
—como el perro que gime, embozalado
y amarrado a su estaca— el miedo persistía
en el lugar más hondo de mi padre.
De mi padre,
que de niño tuvo los ojos tristes y de viejo
unas manos tan graves y tan limpias
como el silencio de las madrugadas.
Y siempre, siempre, un aire de hombre solo.
De tal modo que cuando yo nací me dio mi padre
todo lo que su corazón desorientado
sabía dar. Y entre ello se contaba
el regalo amoroso de su miedo.
Como un hombre de bien mi padre trabajó cada mañana,
sorteó cada noche y cuando pudo
se compró a cuotas la pequeña muerte
que siempre deseó.
La fue pagando rigurosamente,
sin sobresalto alguno, año tras año,
como un hombre de bien, el bueno de mi padre.


BIOGRAPHY OF A FEARFUL MAN

My father was soon afraid of having been born.
But he soon remembered also
the duties of a man
and they taught him
to pray, to save, to work.
So that soon my father was a good man.
(“A real man”, my grandfather would say).
Nevertheless
– like a dog whining, muzzled
and tied to a stake – fear persisted
at the core of my father.
Of my father,
who as a boy had sad eyes, and as an old man
hands as solemn and as clean
as silence at dawn.
And always, always, the air of a lonely man.
So that when I was born my father gave me
all that his disoriented heart
knew how to give. And that included
the loving gift of his fear.
As an upright man, my father worked each morning
and got around each night and, when he was able to,
he bought in installments the little death
he always wished to have.
He paid for it strictly,
without any anxiety, year after year,
like an upright man, my good old father.

(Traducción de Nicolás Suescun)



Piedad Bonnett (Amalfi, Antioquía, Colombia, 1951) 
de El hilo de los días/The drift of days, 1995
para leer MÁS

10 comentarios:

Carmela dijo...

Unos pocos años más de su ausencia,pero el mismo sentimiento.

Blue dijo...

La foto me distrajo del poema.
Buen porte, tu padre.

Besos y Feliz Año.

marianaflorece dijo...

hermosa fotografía

emmagunst dijo...

Mariana! las imagenes "te pueden", no? sos una de las pocas personas que opinan sobre ellas. Un abrazo!

emmagunst dijo...

Si Blue, mi viejo era guapo!

marcela dijo...

Mi viejo era guapo y además era exactamente tal y cóo escribe el poema. me sentí helada, se me cayó la lágrima.
No doy a basto para decirte que escoges lo que me toca.
Yo creo que escribir es saber leer.
Y que eldisfrute es leer no escribir...
Yo también te respeto. Afinidades.

José Antonio Fernández dijo...

Escoges muy bien los poemas.
Hay hombres así, antes más.
Es una suerte poder pasar por aquí.

Say dijo...

Una dulce mirada del recuerdo. La ausencia...pero el amor no se acaba...

Preciosa fotografía!

Un beso

Maia dijo...

Ahora veo a quién sales tan bella...

Curiyú dijo...

Que hermoso es. Y adoro a los hombres con miedo. El miedo es un síntoma de estar muy vivo.
Me acordé, otra vez, de El gran pez...

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