La mujer escribe y eso es lo que importa










17 de marzo de 2011

Marianela Fernández, La Otra

Fotografía de Elina Brotherus (Finlandia, 1972)



Esa, la otra,
la que no he de ser
la que se colma de insaciable potencia,
la que colinda con el gesto no elegido,
la que espera ser parida y acabada.
Esa, la no anunciada,
la no podida,
la que mansilla con su nombre mi presente
y suele silenciarse como un templo,
Esa, me espera en la otra orilla.




Marianela Fernández (Buenos Aires, Argentina, 1974)
de La Otra, De los Cuatro Vientos Editorial, 2010

10 comentarios:

Maia dijo...

Esa, la otra, se parece a veces más a mí misma que yo.

vera eikon dijo...

Yo siempre siento que hay otra que me está esperando....pero casi lo agradezco. Sería muy aburrido ser siempre la misma.Hace mucho tiempo soñé que estaba alrededor de una mesa camilla y a mi lado se sentaba Miguel Bosé, entonces poniendo la mano sobre mi pierna y con su voz dulce, como el viento agitando las hojas de los árboles, me decía "Verónica, eres como mil mujeres". ¿Te lo puedes creer?. Lo mejor de todo es que al día siguiente lo sentí como un oráculo!!!! Una de esas mujeres que soy debe tener algo de ida....
Me encanta la foto y el poema me parece que funciona rítmicamente
Besos

emmagunst dijo...

Buen día Maia!!! me recordó a tu poema "Todas las mujeres que soy", esto del desdoblamiento, las dicotomías femeninas, la bipolaridad y etc, etc, etc, que no deja de fascinarme.


Vera! También yo quiero soñar con Miguel Bosé!!! y a esa frase la tomaría como un mantra...

Maia dijo...

Si, a mí también me recordó a ese poema (que nunca entendí por qué gusta tanto). Sabés que a mi me parece que esa dicotomía es también muy masculina, es muy humana en realidad. Sólo que ellos hablan menos.

Carmela dijo...

Le dire a la otra Carmela que se pase por aquí, le gustará.
Besos de ésta

vera eikon dijo...

Leyendo los comentarios y ahora que, tal y como te dije, estoy leyendo las cartas de Sylvia Plath, se me acaba de ocurrir que existe un desgarro entre las mujeres que era Sylvia y quizás ese pudo ser uno de los motivos de su trágico final.Es descorcentante como una joven tan rica, inteligente y compleja, pasa de la euforia y la mayor seguridad a la depresión y el odio hacia mi misma.
Es venenoso ese desgarro...Debemos reconciliarnos con todas las mujeres que somos!!!
Se te echó de menos Maia

trapecista dijo...

a mí me ha recordado a Pizarnik
(yo quiero soñar con Scarlett Johansson)

emmagunst dijo...

Ven? Carmela no escapa a la regla! Ni ésta ni la otra!!! =) Petonet

emmagunst dijo...

"Soñar no cuesta nada"...Trapecista... (sólo para que lo sepas: somos todas parecidísimas a Scarlett)

Curiyú dijo...

Si, siempre hay otro del otro lado, que nos ilusiona o nos aplasta.

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