La mujer escribe y eso es lo que importa










12 de abril de 2011

Carol Ann Duffy, (Una) Hora


Fotografía de Ernesto Olivera



(UNA) HORA

El tiempo del amor es escaso, apenas una hora,
brillante como una moneda caída, enriquece el amor.
Pasamos una hora juntas, no la gastamos en flores
o vino, sino en la inmensidad del cielo estival junto a una acequia.

Durante miles de segundos nos besamos; tu cabello
como un tesoro en la tierra; la luz de Midas
convierte tus miembros en oro. El tiempo transcurre,
somos millonarias en la ironía de la noche.

Ninguna oscuridad acabará con nuestra hora reluciente,
ninguna joya puede compararse con el canto del cuco
colgado de la brizna de hierba de tu oreja,
ni un candelabro o un faro te iluminarían mejor

que ahora. El tiempo odia al amor, desea empobrecerlo,
pero el amor teje oro, oro, convierte la paja en oro.


HOUR

Love’s time’s beggar, but even a single hour,
bright as a dropped coin, makes love rich.
We find an hour together, spend it not on flowers
or wine, but the whole of the summer sky and a grass ditch.

For thousands of seconds we kiss; your hair
like treasure on the ground; the Midas light
turning your limbs to gold. Time slows, for here
we are millonaires, backhanding the night

so nothing dark will end our shining hour,
no jewel hold a candle to the cuckoo spit
hung from the blade of grass at your ear,
no chandelier or spotlight see you better lit

than here. Now. Time hates love, wants love poor,
but love spins gold, gold, gold from straw.






Carol Ann Duffy (Glasgow, Escocia, 1955)
de Rapture, Picador, 2005
Traducción de Victoria Martinez de la Vega
para leer más en PERIÓDICO DE POESÍA

12 comentarios:

Maia dijo...

Un poema precioso, lleno de símbolos. Me quedé aquí un buen tiempo, leyendo y analizando sus partes, saboreándolo. En lo personal nomás, creo que el odio entre el amor y el tiempo es mutuo. Besos.

Say dijo...

"Una palabra, sólo una palabra: Y de pronto la vida se me llenó de luz..." Dulce María Loynaz

Este poema me llena de recuerdos diáfanos y me llena de luz.

El amor teje la existencia con la vida y le da su sentido. El amor nos hace millonarias en sentimientos y emociones, que es la mayor riqueza que del mundo.

Esa "hora reluciente" quedará para siempre.

Buenos días emma!. Empiezo mi jornada de trabajo con este luminoso poema y esta preciosa imagen en mi cabeza. Uhhmm...

sylvia dijo...

Me encanta esta poeta. Es una de mis preferidas (!!!) Besos.

vera eikon dijo...

Precioso poema. Pero ¿esa hora de amor, en cierto modo, no aniquila el tiempo(quizás por eso mismo el tiempo odia al amor)?

Besos

Carmela dijo...

Me ha encantado este poema. Desprende dulzura y alegría. Yo la idea que saco es que el amor vence al tiempo y a lo material. Nada ni el tiempo, ni el dinero podrá con el verdadero amor.
Un beso

Curiyú dijo...

Sublime, de lo mejor que he leído en tu casa. Porque irradia luz.
Deberíamos dejar de pensar en el tiempo y la oficina.

Maia dijo...

Say, también en esta oportunidad pensé en tí cuando lo leí. ¿Lo sentiste? Beso.

Darío dijo...

Alguien me dijo, que el tiempo del amor puede ser una caricia. Lo trascendente, es que así sea un segundo, hay tanta luz que lo demas desaparece.

Say dijo...

Maia,
claro que lo sentí!!

Te sentí a ti fuertemente, a emma, a curiyú...

cuánta sensación, cuánto escalofrío en la piel!!...y cuánta conexión...

besos fuertes!

Malena dijo...

Bellísimo.

Me hizo acorda a la canción de Victor Jara, Te recuerdo Amanda.

Ella corría hacia la fábrica bajo la lluvia para ver a Manuel sólo 5 minutos:

Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Suena la sirena, de vuelta al trabajo,
y tú caminando, lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer

Maia dijo...

Malena, es una hermosa canción. Suelen gustarme mucho tus comentarios. Te dejo un beso.
(Emma disculpá el abuso).

Nomedejesquelopiense dijo...

ninguna oscuridad acabará con nuestra hora reluciente...y los miles de besos.qué hermoso

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