La mujer escribe y eso es lo que importa










1 de junio de 2011

Pentii Saaritsa, Nadie te había advertido



Fotografía de Carol Knudsen



NADIE TE HABÍA ADVERTIDO

Nadie te había advertido que este baile
podría durar tanto, tú has entrado como
para participar
en un juego que se puede dejar para
volver a casa a comer o a dormir cuando llega la noche
y la noche llega, pero las manos que te agarran
te mantienen en el corro, no te sueltan,
después de un discreto intento te rindes,
continúas el juego, sigues sonriendo
pero con otra sonrisa,
aún no acabas de creer que va en serio
a pesar de que el baile prosigue por la noche
y que las sombras
se mueven largas y duras
como una carne negra, y el primer horror te golpea
cuando por fin comprendes que era justo eso,
tu propia vida, pero superas ese horror
y decides que puedes vivir con él, y se desvanece
cuando llega la primera alegría, después un segundo
horror más grande y una alegría más grande y 
los pasos del baile prosiguen cada vez más profundos en días y noches,
y tú te ríes y llores las risas de todos y los llantos de todos,
y bailas cada vez mejor, inventas
nuevos pasos y sonríes
sonríes y sabes lo que sabes.
Nadie te lo había advertido, al principio.



Kukaan ei kertonut että tämä tanssi

Kukaan ei kertonut että tämä tanssi
voisi olla niin pitkä, lähdit vain mukaan ja leikit
kuin leikkiä jonka voi halutessaan lopettaa,
lähteä kotiin syömään tai nukkumaan, kun tulee ilta
ja ilta tulee, mutta kädet jotka pitävät
sinua piirissä mukana eivät päästä irti
ja sinä hienoisen yrittelyn jälkeen annat periksi,
jatkat leikkiä, hymyilet yhä mutta toista hymyä,
et ihan vieläkään usko sitä todeksi
vaikka tanssi jatkuu yöhön ja varjot
kulkevat pitkinä ja lujina
kuin musta liha, ja iskee ensimmäinen kauhu
kun viimein tajuat että sitä se sittenkin oli,
oma elämäsi, mutta sinä voitat sen kauhun
ja päätät voida elää sen kanssa, ja se katoaa
kun tulee ensimmäinen riemu, sitten toinen
suurempi kauhu, ja suurempi riemu, ja tanssin
vuorot jatkuvat öihin ja päiviin, yhä syvemmälle,
ja sinä naurat ja itket kaikkien naurut
ja itkut, ja tanssit yhä paremmin ja keksit
siihen jo uusia kuvioita ja hymyilet,
hymyilet ja tiedät
mitä tiedät.
Kukaan ei kertonut, alussa.

(Ovi ja tie, 1981)






Pentii Saaritsa (Helsinki, Finlandia, 1941)
de La puerta y el camino, 1981
y en Poesía nórdica, Madrid, Ediciones de La Torre, 1999 
Traducción de Francisco J. Uriz


7 comentarios:

Antonio dijo...

Precioso texto, Emma, lleno de vida. Me recuerda "El llamado" de Porfirio Mamani Acedo que descubrí, igual que éste, hoy:

Alguien toca tu puerta para entrar.

Muchos son los caminos, las voces;
pero sólo hay uno y una voz.
¡Que los falsos sueños no te pierdan,
que los falsos ecos no se alejen de ti!

Alguien toca tu puerta para entrar.

Vigila la noche y el día;
que dormido no te encuentre,
cuando suene la voz del desierto o de la noche.
No te confundas al mirar la sombra del que llama.

Alguien toca tu puerta para entrar.

Aférrate al silencio del árbol y la roca,
a la luz de las estrellas, del sol y de la luna.
Busca en silencio lo que eres,
no la apariencia que pretendes reflejar.

Alguien toca tu puerta para entrar.

No te pierdas, sigue el silente camino,
el de aquel sueño que no se borrará jamás,
porque ahí está la Luz eterna que nos guía.
Junto a un olivo, siémbrate para siempre.


Coda: Tengo este sueño para seguir andando.

vera eikon dijo...

A mí se me da infinitamente mal bailar agarrados, no me gusta que me "lleven", así que jamás me relajo. Ahora que lo pienso lo mismo me pasa con la vida, yo soy la que marca el ritmo, y no me dejo llevar por los otros (y es curioso porque a priori creo que no doy esa impresión...), y creo que finalmente los otros acaban por unírseme al tren...Soy tan egocéntrica Emma, que la mayoría de mis comentarios no tienen nada que ver con el texto, sino con las formas endiabladas que el texto me sugiere(si al final van a tener razón aquellos que dicen que soy un demonio...seguramente allá por donde voy huele a azufre..). Pero en fin, si la vida fuera un baile, creo que me gustaría pensar que la mía es un tango (yo y mis intensas conexiones con ese lado del charco....)
Besos para mi cordobesa del alma

Curiyú dijo...

A mi me gusta bailar apretados. Pero eso, ya se dejo de bailar. Es una picardía.
Qué tiene que ver con el poema?

Curiyú dijo...

Hablando en serio: es una baile medio terrible. Me hace pensar en un avión atravesando una zona de tormenta. Y eso es lo que pasa.

vera eikon dijo...

Pero parece que ella acaba por cogerle el ritmo ¿no?. Y eso es la vida, un ritmo inesperado, y si no es lo que nos gusta, no podemos sentarnos y limitarnos a esperar que cambién de canción. Porque en ese lapso, igual el baile se acaba, y el chico que nos gusta se la pasó bailando con otra. Simplemente fluir en la música, y finalmente será esta la que se haga a nosotros....
Uf, ya parezco manual de autoayuda otra vez..
Ciao Darío...y por supuesto siempre beso Emma

Malena dijo...

Una vez en el baile, no te queda más remedio que bailar.

Aunque yo soy medio sorda de un pie, como Fito.

Laurel dijo...

Me falta el boton de "me gusta" de facebook.

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