La mujer escribe y eso es lo que importa










26 de abril de 2012

Yirama Castaño Guiza, 3 poemas 3


Fotografía de Clarissa Leahy



LECTOR DE AMANECERES

De nuevo pequeño mundo,
país enorme,
desde la
mesa de aprendiz.
Tú que sólo tienes la ilusión,
deja que siga
invisible
para seguir el vuelo
de esta única palabra.



s/d del autor de la fotografía



RUMOR DEL VALLE
                                   
Para Karin Kuhfeldt

Cuando comencé a viajar,
no pude resistir la tentación de parar
en la estación equivocada.
Pequeño pueblo de bombilla en la escalera,
habitar cualquiera de tus casas era bailar
en una ronda de gaitas y tambores.
No importaba la lengua arenosa,
ni el calor colándose en la pared de la cocina.
Bastaban eso sí los olores de la tierra,
la lentitud descalza en el centro de la plaza.
Nadie tenía nombre
            y sin embargo todos se llamaban.
Las mujeres pintaban sus labios
en punto de las seis
y los hombres aplastaban fichas
en medio de los gritos y la fiesta.
Pero un día llegaron los falsos monjes
a pintar con aerosoles
agujeros negros en tu cielo.
Pequeño pueblo,
ahora que vuelvo con el camino despejado,
ahora que la brújula señala el norte sin equívoco
hay algo que no entiendo,
todos callan
y una fila de cantadoras
con velas en las manos
alumbran la marcha
que aleja a los niños
de la prometida tierra.



Fotografía de Natalia Deprina



EL CÍRCULO DE SALOMÉ

El viento silba su nombre.
Y no es de noche.
Sólo es un día que sigue al otro.
Y está de vuelta.
No es esta la calle.
No es esta la casa.
La puerta no abre con la misma llave.
Sin embargo, es el mismo paisaje que se mueve,
el otro país,
        la otra ciudad,
                        los de siempre.
Y un cuerpo extraño al lecho,
y una cabeza en medio del bautizo
y ese silencio que se lleva el río.





Yirama Castaño Güiza 
(Socorro, Santander,  Colombia, 1964)
de Memoria de  Aprendíz, Colección Los Conjurados, 2011
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4 comentarios:

Maia dijo...

Me gustan mucho los tres. Por alguna razón que desconozco, se me queda el: "Nadie tenía nombre
y sin embargo todos se llamaban"
Será porque siento que los nombres no importan. Los hombres sí.
Besos.
(Hoy me mataste por partida doble).

vera eikon dijo...

"para seguir el vuelo de esta única palabra..." Me enamoré...Besos

El Joven llamado Cuervo dijo...

Rumor del valle...es como un poema entrando en un pueblo, o como un aroma, o como una música...hermosho.

Ana Muela Sopeña dijo...

Qué fantástica poeta, Emma. Todo un descubrimiento para mí que no la conocía.

Buenísimos los tres poemas.

Felicitaciones por tan acertada selección.

Besos
Ana

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