La mujer escribe y eso es lo que importa










19 de agosto de 2012

Carolyn Forché, 2 poemas 2



(*)



QUITÁNDOME LA ROPA

Me quito la blusa, me exhibo ante ti.
Rasuré el vello de mis axilas.
Enrollo mis pantalones,
raspé el vello de mis piernas con un cuchillo,
me quedaron blancas.

Mi cabello tiene el color del sicomoro recién cortado.
Mis ojos son oscuros como porotos cocinados en el sur.
(Minas lunares de carbón sobre colinas deshechas.)

Mi piel pulida como un jarro Ming
ostentando sus grietas de sangre, su edad.
Cientos de nombres tengo para la nieve,
para esto ellos mudos.

En la noche voy hacia ti y me da pena
malgastar mis más íntimos escalofríos
contra el muro de un hombre.

Reconoces a los extraños,
piensas que has sobrevivido a la destrucción.
No puedes explicarte esta noche, mi rostro, tu recuerdo.
¿Quieres saber lo que yo sé?
Tus dos manos mienten.

(extraído de CARTAS DESDE EL JARDÍN)




SERVICIO SELECTIVO


Nos levantamos de la nieve donde estuvimos
acostados y llevados por el aire como niños,
desde el dibujo de alas perfectas y trajes de fiesta,
y nos tambaleamos con aliento a vino, hacia la ciudad
donde la gente está construyendo
sus ejércitos de nuevo, pocos años después
de las bolsas de cadáveres, de los incendios. Hay un hombre
al que he llegado a amar después de los treinta, y tenemos
nuestros rituales de café, de aeropuertos, la pena.
Después del amor, fumamos y dormimos
con unas revistas, dos copas
y el colapso negro y blanco de las horas.
¿En qué tiempo vivimos que es tan tarde
para tener chicos? ¿En qué lugar,
que sólo pensamos diversas formas de abandonarlo?
No hay lugar desde hace tiempo
para una tarjeta de servicio selectivo destruida
durante un combate, la prisión que viene luego,
una bandera desgarrada por el viento en su palo
y los muchachos enviados a casa en bolsas de basura.
Les diremos todo. Están en la edad de aprender fracciones.
Les diremos todo sobre las fracciones.
La mitad de nosotros están muertos o callados
o perdidos. Dejen que hablen por sí mismos.
Nosotros nos echamos en los prados y dejamos atrás
los cadáveres de ángeles.

(Traducción de Jorge Aulicino)



SELECTIVE SERVICE

We rise from the snow where we’ve
lain on our backs and flown like children,
from the imprint of perfect wings and cold gowns,
and we stagger together wine-breathed into town
where our people are building
their armies again, short years after
body bags, after burnings. There is a man
I’ve come to love after thirty, and we have
our rituals of coffee, of airports, regret.
After love we smoke and sleep
with magazines, two shot glasses
and the black and white collapse of hours.
In what time do we live that it is too late
to have children? In what place
that we consider the various ways to leave?
There is no list long enough
for a selective service card shriveling
 under a match, the prison that comes of it,
a flag in the wind eaten from its pole
and boys sent back in trash bags.
We’ll tell you. You were at that time learning fractions.
We’ll tell you about fractions. Half of us are dead or quiet
or lost. Let them speak for themselves.
We lie down in the fields and leave behind
the corpses of angels.

(de The Country Between Us, Harper Collins Publishers, 1981)




Carolyn Forché (Detroit, Michigan, EE.UU., 1950)
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6 comentarios:

sibila dijo...

es muy buena.

EMMAGUNST dijo...

Ojalá puedas hacerte un tiempo Sibila para traducir a Carolyn Creedon, remember? ;)

Noelia Palma dijo...

ufffffffff

y la foto!!! la foto de quién es, por dios!

Vera Eikon dijo...

Dos poemazos...

EMMAGUNST dijo...

no pude encontrar al autor de la foto Noelia!!!

EMMAGUNST dijo...

me faltaron las versiones originales en inglés, a veces me olvido que pueden interesar...

Se te extraña Vera los fines de semana! BESOS

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