La mujer escribe y eso es lo que importa










1 de septiembre de 2012

Karin Boye, Duele cuando llega la primavera

Fotografía de Radu Voinea


SUELE CUANDO LLEGA LA PRIMAVERA

Sí, duele cuando los tallos brotan
¿Por qué sino la primavera vacila?
¿Por qué todo el ardiente deseo
se lía a lividez amarga y fría?
El brote fue un capullo todo el invierno
¿Qué es esa cosa nueva, que socava y estalla?
Sí, duele cuando los tallos brotan
dolor del que crece
                              y del que se encapulla


Sí, es difícil cuando las gotas caen
Temblando de miedo pesadamente cuelgan
Asidas  a la rama, se hinchan,  se deslizan
La gravedad las tira hacia abajo, aunque se adhieran
Difícil ser incierto, temeroso y dividido
Difícil sentir la profundidad que tira y llama
Sin embargo quedarse y solo temblar


Difícil desear permanecer
                                       Y desear caer.


Entonces, cuándo es peor y nada ayuda
los brotes del árbol rasgan en júbilo,
entonces, cuando ya no existe ningún temor,
caen brillantes las gotas de la rama
se olvidan de  su temor ante lo nuevo
se olvidan de su ansiedad por el viaje
viven su mayor certeza por un segundo,
y descansan en esa confianza
                                             Que crea el mundo.


(Traducción del sueco Omar Pérez Santiago)


YES, OF COURSE IT HURTS

Yes, of course it hurts when buds are breaking.
Why else would the springtime falter?
Why would all our ardent longing
bind itself in frozen, bitter pallor?
After all, the bud was covered all the winter.
What new thing is it that bursts and wears?
Yes, of course it hurts when buds are breaking,
hurts for that which grows
                         and that which bars.

Yes, it is hard when drops are falling.
Trembling with fear, and heavy hanging,
cleaving to the twig, and swelling, sliding -
weight draws them down, though they go on clinging.
Hard to be uncertain, afraid and divided,
hard to feel the depths attract and call,
yet sit fast and merely tremble -
hard to want to stay
                    and want to fall.

Then, when things are worst and nothing helps
the tree's buds break as in rejoicing,
then, when no fear holds back any longer,
down in glitter go the twig's drops plunging,
forget that they were frightened by the new,
forget their fear before the flight unfurled -
feel for a second their greatest safety,
rest in that trust

                   that creates the world.






Karin Boye (Gotemburgo, Suecia, 1900-1941)
para leer sus poemas en sueco y en inglés, ACÁ
para leer más en: HEM


5 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Precioso, precioso...me inspiró un poemita...Besos

EMMAGUNST dijo...

Si vos no estás, si no venís y comentás, hay poemas que parecen morir...

Gracias Vera!!!

Vera Eikon dijo...

Sin embargo este poema es magnífico, querida. Supongo que el fin de semana tiene sus efectos colaterales...

PoeMa Bat Soilik dijo...

Hermoso, me encantó!

David Mariné dijo...

Emma: de nuevo he vuelto a leer el poema de Boye y lo continúo considerando soso y aburrido pero debo rectificar y pedir perdón ya que no es un poema estéril. desconocía como murió Boye y es un poema que nos invita a perder el miedo del vertigo y la caída. Boye lo excribe de una forma extraordinaria y el final es "aplastante" no, ciertamente no es un poema estéril.
un saludo.

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