La mujer escribe y eso es lo que importa










18 de abril de 2013

Adriana Bañares Camacho, 2 poemas 2 (+1)







LA NOCHE DE LOS MUÑECOS VIVIENTES

            Dicen las hijas que hoy no tienen hambre.

Qué inmadura parece la felicidad cuando se sufre. Qué tonto el desamor cuando se alcanza el desencanto.

            Las muñecas más bonitas son las muertas.

La mirada inexpresiva del ánima esquiva en la cama del forense. Hoy las niñas dicen
que no tienen hambre.

sus vientres llenos de espacio. 
des, pa, cio
            [como si comer fuera una cuestión de tiempo]
porque vivir es una cuestión de tiempo.


sus bolsillos llenos de sobres de ketchup:
            preparan
            la herida como parte del decorado y el silencio

            como dogma de fe - estigma

contra lo real.



Fotografía de Mariella Amabili 


SE ME HAN CAÍDO LAS DISCULPAS

Se me han caído las disculpas. Perdona, cuando llueve peso / me ralentizo. Cuando llueve me agoto. Termino sola o me contengo. Y ahora
me roen las prisas por el pelo mojado y me distraigo / soy carne o soy escombro.
A mí han de venir trepan(an)do los ratones,
como a una Cenicienta a la que no se le perdona el descuido. La fábula no vendrá a salvarme.
Tiran por el cuarto los botones y las agujas a mí
sácate la sangre, tenemos sed
y me desprendo. Soy la carne cadáver en carne viva antes de las doce
no vengas a mojarme
me convierto en hiedra.
A mí han de venir a roerme las disculpas.
Perdóname, roguemos a la Virgen: llena tú eres de rabia.
Me quedo aquí o me voy. Espérame, llegaré tarde
llueve.
Me ralentizo.




Fotografía de Mariella Amabili 


BONUS TRACK



“[…] la tiranía de la estética 
era el inmenso desierto que habríamos de 
disponernos a cruzar 
solos” 
EDUARDO FRAILE


Me quité mucha importancia a mí misma. 
Sesgué las palabras eufónicas. De mi palidez,
las pecas. 
Los bucles. Todo. Para ser solo una más como 
tantas  
(modernas de pelo negro lacio con flequillo). 
A cambio de esta carrera contra natura, canas 
en el campo de batalla donde Lolita perdió su 
guerra contra el tiempo. 

Es una verdadera pena no ser ya adolescente 
ni pelirroja ni hermosa, 
(ni hija del peor de su generación) 
y que a pesar de haberme quitado tanto, no 
haya sido capaz de curarme 
de mi propia estupidez.  









Adriana Bañares Camacho 
(Logroño, España, 1988)
de Ánima Esquiva, Editorial Origami, 2013

7 comentarios:

Amanecer Nocturno dijo...

Soy carne o escombro.
Me ralentizo.

Qué bello.

Miriam Tessore dijo...

Justamente Amanecer, "ralentizo" es una palabra que tuve que buscar, la desconocía!

bella vos!

Darío dijo...

La lluvia tiene ese poder divino...

BGF dijo...

Querida (¿Miriam, Emma, Muchacha?):

Me está gustando muchísimo tu blog, creo que ya había paseado por aquí antes. ¿Cómo contacto contigo? ¿Puedes escribirme a mi e-mail?

bgarciafaet@gmail.com

¡Gracias!

Leo Mercado dijo...

Un hiato abrumador.

David Mariné dijo...

me han gustado mucho toda la selección de poemas de Adriana que nos traes pero el último Miriam es realmente maravilloso.
gracias.
un fuerte abrazo.

Griselda Rulfo dijo...

Poemas maravillosamente elocuentes. Con fuerza

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