La mujer escribe y eso es lo que importa










16 de abril de 2013

José Rui Teixeira, Nunca más regresaste a casa...


Fotografía de Rebeca Cygnus


Nunca más regresaste a casa
desde agosto. Tu lugar en la mesa quedó vacío.
Coleccioné nombres de lugares distantes,
dibujé sistemas de coordenadas,
regresé a las regiones endémicas de los sismos,
a la soledad unívoca de las márgenes de los ríos,
al silencio radial de las magnolias.

Digo: los días son todos como para morir.
Ninguno de los recuerdos que tengo de ti
puede negar esa evidencia.


Nunca mais regressaste a casa
desde agosto. O teu lugar à mesa ficou vazio.
Eu colecionei os nomes de lugares distantes,
desenheisistemas de coordenadas,
regressei às regioes  endémicas dos sismos,
à  solidao unívoca das margens dos rios,
ao silêncio radial das magnólias.

Digo: os dias sao todos de morrer.
Nenhuma das memórias que tenho de ti
sabe negar essa evidência.




Fotografía de Anni Leppälä 



Nunca más regresaste a casa desde agosto.
Yo me quedé sentado en el umbral de la puerta
a la espera de la cura.
Jugaba ocasionalmente con el fuego,
porque era tu voz la que me traía el otoño,
era el hollín en tus manos lo que me enseñaba
la hermenéutica de los diluvios
y la mecánica de la extinción de las especies.

Pero nunca más regresaste a casa y yo aprendí
a deletrear silenciosamente tu ausencia.


Nunca mais regressaste a casa desde agosto.
Eu fiquei sentado na soleira da porta
à espera da cura.
Bricava ocasionalmente com o fogo,
porque era a tua voz que me trazia o outono,
era a fuligem nas tuas maos que me ensinava
a hermenêutica dos dilúvios
e a mecânica da extinçao das espécies.

Mas nunca mais regressaste a casa e eu aprendi
a soletrar silenciosamente a tua ausência.





José Rui Teixeira (Oporto, Portugal, 1974)
de Diáspora, Cosmorama Ediçoes, 2013
Traducción de Miriam Reyes
su BLOG
su WEB



6 comentarios:

Miguel Iñiguez dijo...

A la atención de maddsolutiononline, sepa usted que es de sobra conocido que la perversión es cuantitativa para todos los seres humanos y, no precisamente de los laboratorios o sus agentes.

El poema tiende una gráfica en la búsqueda de un nombre que hace, todavía hoy, creer en la pregunta: ¿Dónde está tu hermano?

—Este mundo es posible—

Miriam Tessore dijo...

Miguel, ya borré todos los comentarios de spam disfrazados de legalidad ;)

Miriam Tessore dijo...

Con respecto al poema: por supuesto que sí! si perdiésemos la esperanza del "otro" y/o "en el otro"...estaríamos acabamos. Y estamos al borde.

Un abrazo

Miguel Iñiguez dijo...

Hola, Miriam:

Estamos ya acostumbrados (demasiado diría yo), ha ver todo tipo de incursiones, lo que se podría tildar de shockmanía, con un único fin disuasorio y, me gustaría saber de qué, de qué adolece el discurso, harto discurso por todos conocido.

Esa senda hacia el otro ciertamente difícil, pero la única posible.

Un abrazo

Leo Mercado dijo...

Se me perdió el/los poema/s.... HELP!

Miriam Tessore dijo...

Son dos poemas que tienen un comienzo similar, pero no son el mismo poema. En el libro están consecutivos. Y me pareció que debían ir juntos acá. Lamento la confusión.
beso

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