La mujer escribe y eso es lo que importa










8 de julio de 2013

Carmen Ollé, Las relaciones con las partes de mi cuerpo no son teológicas


Fotografía de Wilma Hurskainen



Las relaciones con las partes de mi cuerpo no son teológicas
son frustraciones derivados del dolor de un cuerpo fetiche.
Hoy perdí un diente:
¿evacuación de una conciencia sufriente?
Pérdida de rigor:
¿hay algo más honesto que esta ley-grave?
¿La belleza de las piezas naturales intactas no es un
humanismo narcisista?

Hoy perdí un diente (y hoy perdí un diente).
Me extravío-
más allá de esta frase se sitúa otra cualquiera
debajo un mundo paradigmático bloqueado
afirma su relación directa con el comportamiento
sexual.
La impotencia de ligar con el texto proviene
de la práctica erótica mutilada (desempleo sexual)
o
una fijación interfiere el juego
y los muslos son como árboles petrificados sobre el lecho
¿es acaso un melodrama?
el onanista hunde los párpados la mutilación
los abre.

Tuve que hablar de la mutilación erótica
ahora hablo del cuerpo mutilados:
el INNOMBRABLE
-Perder los miembros y conservar los dientes
qué escarnio –Beckett
¿La compasión paternalista es mis señores un atributo
decente?

Perder los dientes y no perderlo todo
Perderlo todo y no perder la vida
Conservar la vida y criogenizar el arte
Perder la vida industrializar la muerte
uno espera tener 80 años para hablar de sí mismo
hablar de sí mismo es un cuchicheo intermitente
e inútil
la ciencia se vuelve bélica y hablar de sí mismo
no es nada práctico pero es una guerra
esperar a tener 80 años para hablar de sí mismo
¿dónde radica lo verdadero en esperar o en hablar?

Hoy se pierde un diente mañana un ovario
hoy no ha de durar más que hoy
o mañana a lo sumo un mes.
Hoy ocupa su puesto la porcelana o el oro
y el estomatólogo a cambio recibirá su recompensa.

Estoy en el Mediterráneo.
Podría estar en cualquier otro lugar sintiéndome
la misma criatura insólita y sorprendida ante los
cambios de su cuerpo
la traslación de un cuerpo significa un corte
se vuelve a ser
y lo que nos ocurre aquí no nos hubiera ocurrido allí.
Se cree esto con tanta fuerza con tan absoluta confianza
que el regreso se nos figura un retorno a la frescura
de la piel:
los dientes no se pudren allí
el rostro no se aja
la piel no pierde lustre.
Los parientes fallecen (porque hemos partido)
el pueblo estalla
las familias empobrecen
se repueblan se sintetizan
¿no es una teoría nerviosa de la historia?
Nuestro Tótem.
Defecamos con soltura y es el único motor intacto
se corona una era escatológica

LA CACA ES TAN PODEROSA COMO UN PEQUEÑO COMPLEJO




Carmen Ollé (Lima, Perú, 1947)
de Noches de Adrenalina, Lima: Cuadernos del Hipocampo, 1981
para leer más en BATALLA DE PAPEL

3 comentarios:

Darío dijo...

Este texto da para muchísimo. Sobre todo ese maravilloso final a toda escatología.

Oriette D'Angelo dijo...

Tremendo texto. Gracias por compartirlo.

O.

Miriam Tessore dijo...

La he leído poco a Carmen Ollé, casi nada. Advertí que este libro fue visagra en 1981. Y este poema en particular fue el que me dejó estupefacta (qué palabra antigua!!!)
Abrazo Darío!

Gracias Oriette a vos.

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