La mujer escribe y eso es lo que importa










29 de agosto de 2014

Robin Myers, Alejandro en el medio del camino


Fotografía de Geoffroy Demarquet


ALEJANDRO EN EL MEDIO DEL CAMINO

Soy sensato y estoy decepcionado, y ya no sé qué más
podría ser. Las manos se me están reblandeciendo. Corro peligro de
cumplir cuarenta y tres. Soy terco y, además, inteligente;
me paso todo el día acá sentado, quieto; planto eucaliptos en macetas,
y casi como un chiste, siempre crecen.
Aprendo rápido. Ahora mismo estoy aprendiendo francés. Creo que
[me enamoro
una vez por semana, por lo menos, y aun así me paso el día acá sentado.
Cada vez más, pongo la cafetera pero me olvido de cargarle el agua.
A la noche me duele la espalda al admitirlo.
Quiero desaprender a manejar. Tendría mucho que decir acerca
de mi casa a las tres de la mañana. Abrazo fuerte a mi hijo
hasta que al fin se duerme, y él me ciega, me para el corazón.
Esto no es una broma, tampoco una amenaza, amar de esta manera.
Quisiera irme, pero ¿cómo podría hacerlo? Tardo en desaprender.
Ahora estoy aprendiendo que mi vida
va a parpadear, apenas, como una llama al viento,
y que no habrá un calor abrasador ni una helada aplastante,
sino que la tibieza que pude conseguir o absorbí de algún lado
o fabriqué yo mismo o entregué seguirá su camino por sí sola,
sin importar si yo lo quiero o no. Lo quiero menos y lo quiero más
que nunca. Voy a seguir diciendo estas cosas por siempre. 


ALEJANDRO AT THE HALFWAY POINT

I am sensible and disappointed and I don’t know
what else to be. My hands are getting softer. I am in danger
of turning forty-three. I am stubborn and I am smart;
I sit still all day long; I plant eucalyptus trees in flowerpots
and almost comically they just keep living.
I learn fast. I’m learning French. I fall in love at least
once a week, I think, but just keep sitting.
I increasingly turn on the coffee pot without any water in it.
My back hurts at night when I admit it.
I’d like to unlearn how to drive. I have a lot to say
about my house at 3 a.m. I hold my son 
close against me as he falls asleep, and he blinds me, he stops my heart,
this is not a joke or threat, to love this much, I want to leave
but how would or could I go? I unlearn slow. I am learning that I won’t
light up or burn out, that my life will press and sputter,
that there will be no crush of heat or killing freeze but that
whatever warmth I’ve scratched up or sapped or made or given off
will keep on all by itself, when I want it and when I don’t.
I want it less and want it more than ever. I’ll say these things forever.




Robin Myers 
(Nueva York, Estados Unidos, 1987) 
Reside en México DF
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
su página en fcb: MÉXICO CITY LIT
extraído de LETRAS LIBRES
para leer MÁS

3 comentarios:

Carmela dijo...

Tremendo poema. Me ha encantado, Emma.
Un beso.

Darío dijo...

Me estremecí, sentí la punzada de cuando es poema.

Miriam Tessore dijo...

no están solos, Carmela y Darío, también lo sentí.

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