La mujer escribe y eso es lo que importa










8 de julio de 2015

Tamara Kamenszain, 4 poemas 4 (+1)



Philippe Pottier, 1955

Cuando te vea por primera vez
me voy a hacer la que no te conozco
como una nena acalorada
cuando me digas tu nombre y yo descerraje en mío
en un amago de presentación que nos acerque
me voy a correr hasta que aparezca un título
para nuestras vidas vividas por otros
vos contás yo cuento y juntos
a cuatro manos convocamos fantasmas
nuestros ex se presentan solos
y nos dejan fabular tranquilos
en lo que dura la charla.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005)












Por la puerta entornada de los sueños
entró todo lo que las palabras no dicen
cada vuelta de llave me introdujo
hasta la casa en su escena primaria
casa ahora es cuerpo y yo
acabo chupada por la lengua
me voy de boca el subte está oscuro
vos no venís ustedes no vienen siempre nosotros
en un efecto pornográfico de grupo
nos desconocemos cuando nadie pero nadie
ni siquiera el que transpiró en mi hombro
tiene el número de teléfono.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005)




Obra de Anna & Elena Balbusso



Cuando escribí el primer poema me sobraban motivos
Girri nos enseñó después que el motivo es el poema
y ahora me pescan como en acto fallido
dos o tres palabras lisas y llanas
"te veo" "me ves" no quieren decir nada
pero si reconocés mi letra me avergüenzo ante el espejo
¿de qué si no estoy hablando de mí?
¿de qué si cuando escribo no te hablo?
despunto por vos la adicción que me tiene atada
a ese dialecto que aprendí de chica
se pronuncia arrastrando la monogamia de los míos

de qué me avergüenzo entonces
si lo que me pesa desde la cuna todavía
para bien o para mal no es otra cosa
que la alianza con mi padre.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005)




Soy la okupa de mi propia casa
desde que la propiedad se fue de mí
ya no tengo escritura y como en los sueños
la puerta de entrada me espera afuera
para que todo empiece de nuevo
atravieso de canto esa hospitalidad
atrás de los cuadros debajo de los muebles
se aquerencia un techo nuevo
donde hubo hogar quedan fotogramas
vos tu él el hombre con cama doble
mudado por el cuarto a la deriva paso a paso
los libros del living lo siguen arrastrados
en un maletín que se desfonda y es en el baño
donde la mochila ruge por última vez.
Hablo de un inodoro que nos traga lejos
hasta otras casas.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005)




Obra de Anna & Elena Balbusso



B O N U S  T R A C K


DESTINACIÓN

Si es posible
si fuera posible
escribir el poema
que uno escribiría a los ochenta
o es necesario que una vida entera
le dé sentido al raro impreciso
pronombre personal
para recién entonces
con una línea imaginaria
de hechos que se parecen
sentarse a escribir en la creencia
de que yo no es otro que aquel
que teniendo veintiséis ya unía
una cantidad de hechos que sin embargo
nunca tuvieron unidad

(de La novela de la poesía, Adriana Hidalgo Editora, 2013)



(TAMARA DIXIT)


Desde mi primer libro puede verse una tendencia a elidir, a decir menos, que me llevó a que me consideren neobarroca por lo opuesto que a otros: no por abundancia, sino más bien por anorexia.” 




Tamara Kamenszain 
(Buenos Aires, Argentina, 1947)
POETA/ENSAYISTA
para leer más en: POESÍA DIGITAL 
y en POESÍA DEL MONDONGO
para leer una nota en: PÁGINA 12

2 comentarios:

Leo Mercado dijo...

Lo que nos dura el poema, en la retina, zumbándonos la almohada, después.

Andrés Vara dijo...

Hermosos todos y certero, preciso, el último.

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