La mujer escribe y eso es lo que importa










14 de octubre de 2015

Juliana Bonacci, 4 poemas 4


Fotografía de Irene Cruz


Voy por las tardes a
beber hebras de azafrán
al bar de la esquina del otro diario.
Sé que ella lo hace al mediodía
con la melancolía de un          Modigliani.

¿Coincidirán alguna vez nuestras tazas?

Mi vecino del piso de arriba
llora por las noches
(especialmente los sábados).

Leo poemas mientras encuentro
un ritmo en mis pulsaciones.
Ya no espero que alguien me llame
porque si sucede, es mi mamá.
Lluvia negra es un personaje que
inventé en un test laboral
y a veces vuelve.

¿Deberé olvidar ahora
que aún está tibio
el recuerdo?


Fotografía de Irene Cruz


Hoy lo veo pasar igual que Buda
sentada bajo el árbol
lo veo pasar pero
no puedo contar las veces
que muero.
El sedante hace su efecto.
Hay una interrupción
una almohada
un grito
los cabellos caen
la piel se estira
la inocencia
se arrodilla.
Hoy dejé traslucir
unas hebras
para que crean
que hilan.

-Mucho misterio, ¿ella te lo dijo?
-No, ella no sabe lo que grita su cuerpo.



Fotografía de Irene Cruz



Mi vecino puede ser un asesino
un comediante
o un vendedor de amuletos
no lo sé
sólo conozco
sus largas lágrimas de sábado por la noche.
El llanto suele durar hasta las 2 am
lo escucho semana a semana
porque yo también me quedo.
Esa gotera
horada mi soledad.

La primera vez que
las imágenes sonoras llegaron
a romper el blanco silencio
pensé que se trataba de una mujer
luego de un niño
finalmente descubrí
que el epicentro del dolor
era el cuerpo de un hombre
que vestido de negro y sonrisa
veía cada mañana
en el ascensor.




Fotografía de Irene Cruz


Podría estar inscripta
en el libro de los seres imaginarios pero
soy una mujer de largos ciclos
de breves alas cerradas a mi rostro
mil cuatrocientos sesenta y un años
doce mil novecientos noventa y cuatro años
ciclos de sol/luna/planetas
volviendo a su posición inicial
fuego que vuelve o
historia de huevos, gusanos y cenizas
para buscar el cadáver de mi padre
y envolverlo en cristal, cada vez.






Juliana Bonacci 

(Camilo Aldao, Córdoba, Argentina, 1976)
Reside en Unquillo
POETA/EDITORA
de Hebras y lluviaDínamo Poético editorial, 2015
para leer más en: PAJARILLOS EN LA CABEZA


4 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Qué buenos poemas. Llenos de profundidad y alma.

Me han gustado muchísimo, especialmente el último.

Gracias por compartir, Emma.

Besos
Ana

. dijo...

Estos 4 poemas 4 me han llevado lejos de mí... Gracias por insistir. Feliz primavera...

Miriam Tessore dijo...

Ahhh qué lindo es que les guste!!!
Gracias Ana! Gracias Sinuhe!!

brazos

Laura Solano Rivera dijo...

Hermosas imágenes. Gracias por ser una puerta abierta al mundo de la poesía, Emma.

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