La mujer escribe y eso es lo que importa










10 de abril de 2016

Griselda García, 3 poemas 3



Obra de Annette Messager (2009)






CREER PARA VER

I



El primer día el cielo se oscureció

empezó a llover un agua tibia.

No enciendas la luz, dijiste
para qué si ya vimos todo.

Había amigos en la casa, los tomé de un trago.
Madres creadoras:
nunca imaginé tal ostentación de carne.

No fue difícil trepar a tu espalda
Lo difícil fue estar a la altura, no retroceder.

Siempre creer, decías, pero perdiste la fe.

II

Cuerpo mío
aprendiste del mar a caer y levantarte
fuiste llenado y vaciado por y para ellos
para hacerlos más hombres cada vez
con la insistencia del mar te ofreciste
te fustigaron en tus avatares
en cada fase de la luna y sus ciclos
cuerpo mío, te hicieron hablar
tus secretos parieron locos nuevos
no es sin riesgos la escucha.

Ante un cuerpo de hombre sólo siento gratitud.




CREDERE PER VEDERE

I

Il primo giorno il cielo si fece oscuro
iniziò a piovere un acqua tiepida
Non accendere la luce hai detto
perché si è già visto tutto.

C’erano amici nella casa, li presi in un sorso.
Madri creatrici:
mai ho immaginato tanta ostentazione di carne.

Non è stato difficile scalare la tua schiena
Difficile è stara all’altezza, non retrocedere.

Sempre credere, dicevi, ma hai perduto la fede.

II

Corpo mio
hai imparato dal mare a cadere e alzarti
sei stato riempito e svuotato da e per loro
per farli più uomini ogni volta con l’insistenza del mare ti sei offerto
ti fustigarono nelle tue reincarnazioni
in ogni fase della luna e nei suoi cicli
corpo mio, ti hanno fatto parlare
i tuoi segreti partorirono nuovi pazzi
non è senza rischi l’ascoltare.

Davanti a un corpo di un uomo solo sento gratitudine.


Fotografía de Richard Avedon






NENE, ¿NO TE BASTA CON TU NOVIA?

Mis amigas me habían advertido:
ya te vas a ver rodeada de hombres jóvenes
como los pájaros que sobrevuelan a San Francisco.
Ahora, las nuevas generaciones me buscan
ese momento en que no sos joven ni vieja
y ellos son curiosos, quieren saber.

Me aplaudís cuando termino de leer
decís que te gusto, que escribo bien
me presentás a tu novia, estudia Letras.
Cuando ella se va me decís un piropo.
No sé si cambiaron los códigos
o te tomaste una licencia poética.

Nene, ¿no te basta con tu novia?
Te agradezco, pero se trata de
habitar el instante, el presente
la vida son tres días y ya pasaron dos.

Las novias de esa generación
son aniñadas, se visten tipo Sarah Key
busco incluirlas en las charlas pero no hay forma
tienen ojos tristes y me miran como a La Otra.

A ellos los ciega su carga vital, el ansia de poseer
no saben dar, solo pedir
nunca nadie les regaló nada
quieren cobrarle a todo el mundo
se tiran encima como animalitos
son, eso sí, émbolos perfectos.
Como dijo Dios, que es mujer:
veo que he creado muchos tipos
pero muy pocos hombres.







Fotografía de Anka Zhuravleva




EL NEGRO DEL MAR



Una madrugada fui a la playa
me saqué la ropa y me metí al agua
empecé a nadar y nadar.
Me debo haber adormecido, no sé cuánto tiempo pasó.
Cuando reaccioné estaba muy lejos de la orilla
me había envuelto una corriente
sentía oleadas de agua más fría, más caliente.

Nunca le conté a nadie esto, no me creerían.

Comencé a percibir manchas negras
más negras que el negro del mar
se movían lento, venían hacia mí.
Era un grupo de ballenas jorobadas
en viaje migratorio hacia el sur.
Sentí terror y supe que iba a morir.
Imaginé que una abría la boca y me succionaba
en una muerte lenta como en los cuentos infantiles.

A su paso el mar se inflaba y me elevaba
al bajar, se hacía un hueco en mi estómago.
Paralizado, sin poder decidir, empecé a llorar.
La ballena es mi mamífero preferido.
De chico soñaba que me agarraba de su cola
y paseábamos y conocíamos mundos nuevos.
Pero entre bufidos y cantos extraños
pasaron a mi lado como si yo no estuviera ahí.

Se fueron alejando y el agua quedó en calma.
Cuando pienso que estuve entre ellas
siento que nunca viví algo más terrorífico.
Así son los sueños, llegan en forma inesperada.
Nunca le conté a nadie esto, no lo creerían
pero vos sí, ¿no?









Griselda García 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
POETA/TRADUCTORA
de Ahora, Ediciones del Dock, Colección Pez Náufrago, 2016
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