La mujer escribe y eso es lo que importa










13 de septiembre de 2017

Amrita Pritam, 2 poemas 2


Fotografía de Cig Harvey



PERRO CALLEJERO

Esto sucedió realmente en el pasado—
cuando tú y yo nos separamos   
sin ningún remordimiento—
tan sólo hay algo que no llego a comprender. . .

Cuando nos estábamos despidiendo
y nuestra casa se puso en venta
en el patio las ollas y cacharros tirados por doquier 
        quizás miraban fijamente en el interior de nuestros ojos
y otros que estaban boca abajo
        tal vez escondían sus caras de nosotros.

Sobre la puerta la enredadera descolorida
a lo mejor quería confiarnos algo  
        — refunfuñando al grifo.
        
Cosas como estas
nunca las pienso
pero  aparecen en mi mente una y otra vez:

cómo un perro callejero
siguiendo un  olor
llegó a este cuarto vacío
cerrándose la puerta tras él.

Tres días después
cuando la casa cambió de propietario
intercambiamos las llaves por dinero 
entregamos los candados al nuevo dueño
le mostramos  todas y cada una de las habitaciones—
en el centro del cuarto encontramos el cadáver del perro. . .

No lo oí ladrar ni una vez
        —únicamente olí la pestilencia
y aún ahora, de repente, percibo ese olor;
llega a mí desde tantas cosas . . .

(Traducción de Olga Y. Mancinelli) 



STREET DOG

It's really something from the past—
when you and I split up
without any regrets—
just one thing that I don't quite understand . . .

When we were saying our farewells
and our house was up for sale
the empty pots and pans strewn across the courtyard—
         perhaps they were gazing into our eyes
and others that were upside down—
         perhaps they were hiding their faces from us.

A faded vine over the door,
perhaps it was confiding something to us
         —or grumbling to the faucet.

Things such as these
never cross my mind;
just one thing comes to mind again and again—

how a street dog—
catching the scent
wandered into a bare room
and the door slammed shut behind him.

After three days—
when the house changed hands
we swapped keys for hard cash
delivered every one of the locks to the new owner
showed him one room after the other—
we found that dog's carcass in the middle of a room . . .
Not once had I heard him bark
         —I had smelled only his foul odor
and even now, all of a sudden, I smell that odor—
it gets to me from so many things . . .

Traducción al inglés de Rajagopal Parthasarathy







Fotografía de Michal Zahornacky




ENCUENTRO

Años después
nos encontramos por casualidad
temblorosos
como un poema...
La noche estaba por llegar
algo se quedó en el poema
el resto en otra parte...
Al alba
volvimos a encontrarnos
como dos trozos de papel.
Tomé su mano con la mía,
él me cogió del brazo.
Nos reímos
y con brutal seguridad
censuramos el poema.


por Clara Janés, El Ojo del Tiempo 82, Ediciones Siruela, 2015)


A MEETING

after several years
suddenly, a meeting
our souls
shivered like a poem
ahead of us was an entire night—
while
one half of the poem,
huddled in one corner
another half
sat in another corner
then at daybreak—
we met, like pieces of
torn pages
I held his hand
in my hand
he took my arm
in his arm
and we
laughed like a censor
and placed the page
on a cold table,
casting a line
on that entire poem




Amrita Pritam 
(Gujranwala, Panyab -hoy Pakistán-1919/2005)
Residió en India desde 1947
para leer más en: POESÍA DE MUJERES
para leer más en inglés en: THE SUNFLOWER COLLECTIVE
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